
28 Feb Una segunda oportunidad real
En Navarro Llima Abogados acostumbramos a no dar comunicación sobre los casos en los que trabajamos, pero, en esta ocasión, queremos compartir la satisfacción que nos ha producido la conclusión de un complejísimo asunto que tuvo en su momento cierta trascendencia mediática y que ha concluido con la segunda oportunidad (vital) que hemos ayudado que nuestro cliente tenga.
La cuestión es que hemos recibido con alegría el auto de conclusión de concurso de acreedores de nuestros clientes, donde al tiempo de la conclusión se declara la exoneración de pasivo insatisfecho por importe de 1.182.341,44 €
Es evidente que desde Navarro Llima Abogados estamos siempre muy satisfechos y orgullos de que nuestros clientes obtengan un buen resultado, y la condonación de más de un millón cien mil euros que nuestro cliente ya no tiene que pagar es un resultado excelente.
Pero es que además la complejidad del caso obligó a la mayor implicación posible de nuestra firma, superando las circunstancias habituales. La situación de este cliente cuando acudió a nosotros era sin duda muy complicada e incluía la actuación de tres profesionales abogados diferentes que estaban gestionando una parte de la situación de derecho de familia, una parte de derecho concursal y una parte de derecho penal económico. Hemos de decir que los tres eran grandes profesionales y estaban haciendo correctamente su trabajo, pero el cliente acudió a nosotros porque la situación no estaba progresando conforme a sus expectativas.
Tras analizar la situación, comprendimos que el problema se encontraba en una falta de dirección estratégica compresiva de la situación de conjunto.
Considerando la situación global, optamos tras acuerdo con el cliente, por asumir la acusación en dos casos penales dirigidos contra la expareja del mismo, por descubrimiento y revelación de secretos uno, y por estafa, apropiación indebida y administración desleal el otro.
Pero al tiempo, atendiendo a nuestros conocimientos de derecho concursal e incluso de familia (área del derecho que no practicamos por mera filosofía de nuestra firma) nos coordinamos con el resto de compañeros abogados para, desde una dirección estratégica unitaria tratar de optimizar las opciones de nuestro cliente.
Muchas fueron las vicisitudes de los procedimientos, incluyendo sentencias de condena penal. Pero al final, la situación de nuestro cliente pasaba por hacer frente al 50% de las deudas del negocio que había regentado con su expareja, lo cual era una deuda millonaria que resultaba imposible de saldar, impidiendo el desarrollo vital de futuro de nuestro cliente.
No quedaba otra opción que la presentación de concurso individual de acreedores del cliente, presentado de tal manera que el procedimiento y la solicitud final de exoneración de pasivo insatisfecho pivotara, de forma palpable y evidente, en las sentencias de condena penal recibidas por la expareja, justificando así la buena fe de nuestro cliente y la falta de comportamiento negligente o temerario al tiempo de contraer el endeudamiento, lo que determinó la concesión de la exoneración y que nuestro cliente dejara de tener que afrontar una deuda de 1.182.342,44 €.
Y es que gracias a dicha exoneración nuestro cliente ha conseguido obtener financiación para poder emprender un nuevo negocio, lo que, sin duda alguna, ha supuesto una verdadera segunda oportunidad.
Navarro Llima Abogados, especialistas en situaciones de especial complejidad.
Sin comentarios